Existen en él importantes hallazgos arqueológicos que dan
fe de habitantes prehistóricos en su territorio.
Las primeras referencias concretas de Aretxabaleta no se dan hasta el siglo
X, en que aparece como miembro de la mancomunidad del Valle de Lens, junto
a Arrasate, Gatzaga y Eskoriatza. Al constituirse como villas independientes
las dos primeras, la mancomunidad quedó reducida a partir de 1331
a Eskoriatza y Aretxabaleta.
Entre los años 1374 y 1556, ambas localidades estuvieron bajo dominio
del Conde de Oñati. En 1630, Aretxabaleta obtiene la independencia
municipal por concesión de Felipe IV.